CP Villa de El Carpio

 


III C. P. EL CARPIO

Fecha: 2014 10 12

Hora de salida: 11:30

Distancia: 6000 metros (aprox)

Tiempo: 00:28:19

Puesto: 57 de 84

Dorsal: 88

Categoría: VAM  8

 

2014 10 12

 

A última hora y de rebote. En un día lluvioso, otoñal de estos que dices, me quedo en casa y gano en salud. Pero para que están los puentes, para disfrutarlos en compañía.

Salí a las 8 a desayunar, no sea que me quedará sin el cruasán que me recuerda que es domingo y no hay que trabajar. Después de un viajecito de una hora y pasado por poquito Medina del Campo, llegamos a nuestro lugar de destino: El Carpio.

Café, inscripción y sorpresa (ya anunciada, pero sorpresa, al fin y al cabo) 10 kgs. de patatas para el corredor. ¡Toma ya!

Mi ciática me está jugando malas pasadas últimamente y tengo que regular, no sea que me tenga que parar antes de Navidad. El equipo está incompleto pero lleno de ganas de pasarlo bien. Ni somos los mejores, ni lo queremos ser. No somos muchos los locos que pasan el puente en El Carpio, así que la salida con menos de cien corredores que salen como si tuvieran prisa por acabar los poco más de 6 kilómetros que nos ofrecen, a algunos les pasa factura.

Yo caliento con Yolanda la primera vuelta, saludando a nuestra reportera más dicharachera según vamos paseando por un pueblo, sorprendentemente grande para lo que yo esperaba. Dos cuestas que quitan el hipo y la respiración nos sorprenden... a unos más que a otros. Cómo siempre, una vez caliente, dejo a You y me voy a hacer mi tiempo más lógico, a sudar, que para eso hemos venido.

Las cervezas siempre entran mejor si llegas fastidiadillo a meta.

Javi nos sorprende con un primer puesto en su categoría y entre anuncio de mahou y risas, llegamos de milagro a la entrega de premios, donde nos espera limonada y pastas y un regalito que no voy a abrir hasta Navidad (casi fijo)...

La vuelta, sin ganas, con más idea de seguir con el vermut que otra cosa... y otra tarde de domingo en casa, solo, recopilando recuerdos a modo de fotos que Miriam, con su camarón nos ha regalado, por su lesión.

Sin duda, no llega a ser por la compañía y El Carpio no lo veo ni en pintura... ya verás como mi madre no quiere las patatas, fijo.

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